A veces estamos limitados por nosotros mismos en los mejores y más importantes momentos.
Entras en el supermercado y ves a la mujer o al hombre de tu vida. Y te das cuenta de que tú también le gustas. Quieres acercarte para establecer contacto, pero algo te lo impide. Es como si te quedaras paralizado y no pudieras responder.
O tienes una cita muy agradable, pero estás tan nervioso que casi quieres cancelarla. Durante la cita, no te salen las palabras. Y tienes miedo de que tu cita se enfade contigo.
En el trabajo también puede tener este tipo de sentimientos: piense en una presentación o en una evaluación de rendimiento. O tal vez al solicitar un ascenso o un aumento de sueldo.
Entonces sientes la tensión en el cuerpo, el estómago revuelto y el corazón haciendo horas extras.
Todos estos son ejemplos de que su sistema nervioso autónomo está innecesariamente en modo de lucha y huida. Porque evalúa las condiciones solicitadas como peligrosas.
A través de nuestra formación y la Protocolo de seguridad aprendes a estar más tranquilo en esas situaciones a partir de ahora, haciéndolas manejables para ti. Y podrás reaccionar desde la calma.
El sistema nervioso autónomo no sólo controla los procesos vitales de nuestro cuerpo, sino que también está directamente implicado en cómo experimentamos la vida. Influye en cómo vivimos, amamos y trabajamos. Incluso determina cómo vivimos nuestras vidas.
Con el desarrollo de la Teoría polivagal El Dr. Stephen Porges ha descubierto cómo funciona el nervio vegal. Este conocimiento más profundo del funcionamiento de nuestro sistema nervioso autónomo muestra tres vías principales. La estado simpático de lucha o huida, el estado dorsal congelado y colapsado y el estado de relajación ventral. Cuando estamos conectados con nuestro estado de relajación, nos movemos por la vida con una sensación de seguridad y podemos afrontar con éxito las exigencias y los retos que nos presenta la vida. Desde este estado, también podemos conectar con éxito con otras personas.
El estado de relajación ventral de nuestro sistema nervioso autónomo es el que garantiza la conexión con los demás. Este estado es esencial para nuestra salud y bienestar general. En este estado, nos sentimos robustos y en nuestro poder. La vida es agradable, vemos nuestras opciones y posibilidades. Estamos conectados con nosotros mismos, con los demás y con el mundo que nos rodea. Estamos equilibrados y preparados para lo que la vida nos depare.
Conectar va más allá de conocer gente. Por ejemplo, puede que te pases el día conociendo gente por trabajo. Pero seguir sintiéndote solo. En última instancia, se trata de la calidad de las conexiones que haces. Por eso, en nuestro curso aprenderá a establecer y reconocer las conexiones que son de calidad y le convienen. Como resultado, experimentará satisfacción antes y estará más satisfecho con su vida. Y desarrollarás relaciones íntimas sólidas con los demás. Su sensación individual de felicidad también está determinada en parte por el grado en que forma parte de una red de personas felices.
No dude en póngase en contacto con con nosotros para empezar nuestro curso y el Protocolo de seguridad, o si quieres saber más información. Y da el siguiente paso en tu vida para establecer conscientemente conexiones que te hagan mejor y más feliz.
Tienes alguna pregunta o quieres compartir una experiencia propia? Deja un mensaje a continuación y nos pondremos en contacto contigo 🙂 .
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